HISTORIA DEL CORONA-VIRUS
HISTORIA
DEL CORONA-VIRUS.
Orthocoronavirinae, comúnmente conocidos como
coronavirus, es una subfamilia de virus ARN monocatenario positivos
perteneciente a la familia Coronaviridae. El tamaño de sus genomas varía entre
los 26 a 32 kilonucleótidos, siendo así los más grandes dentro de los virus
ARN. Se subdivide en los géneros Alphacoronavirus, Betacoronavirus, Gammacoronavirus
y Deltacoronavirus. Estos incluyen genogrupos filogenéticamente similares de
virus con una nucleocápside de simetría helicoidal envuelta. Se les llama
coronavirus por la corona de puntas que se ve alrededor de la superficie del
virus. Miden entre 120 y 160 nm de diámetro.
Los coronavirus pueden infectar aves y mamíferos
produciendo una serie de enfermedades respiratorias y digestivas, muchas de ellas
letales trayendo como consecuencia serios perjuicios en la avicultura y la
ganadería; también pueden infectar al ser humano causando enfermedades que van
desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como bronquitis,
bronquiolitis, neumonía, el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV),
síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV), entre otras. La mayoría de las
personas se infectan con estos virus en algún momento de su vida.
Hasta la fecha se han registrado treinta y nueve
especies de coronavirus. Varias especies son de reciente investigación
debido a que varias cepas particulares no habían sido identificadas previamente
en humanos. Existe poca información sobre la transmisión, gravedad e impacto
clínico y no existen tratamientos aprobados hasta la fecha, sin embargo se
pueden tratar varios de los síntomas, las opciones terapéuticas dependen del estado
clínico de cada paciente.
El género Alphacoronavirus —anteriormente conocido
como Coronavirus grupo 1(CoV-1)— incluye los subgrupos 1a y 1b, cuyos
integrantes más representativos son el coronavirus humano 229E (HCoV-229E) y
HCoV-NL63, así como la nueva especie alfacoronavirus 1 —incluyendo virus de la
gastroenteritis transmisible porcina (TGEV)—, respectivamente. El género
Betacoronavirus —anteriormente Betacoronavirus grupo 2 (Cov-2)— incluye varios
subgrupos. Los más prominentes (subgrupos 2a y 2b) tienen como especies tipo
las especies de coronavirus murino —incluido el virus de la hepatitis de ratón
(MHV)– y el SARS-CoV, respectivamente. Los géneros Alphacoronavirus y
Betacoronavirus provienen del pool genético que tiene a murciélagos como
huésped. El género Gammacoronavirus incluye todos los coronavirus aviares identificados
hasta el año 2009.
El ancestro común más reciente del coronavirus se ha
encontrado en el siglo IX a. C. Estudios realizados durante 1990 lograron datar
los ancestros comunes más recientes de los géneros:
Betacoronavirus: 3300 a. C.
Deltacoronavirus: 3000 a. C.
Gammacoronavirus: 2800 a. C.
Alphacoronavirus: 2400 a. C.
De acuerdo a estos estudios, en ese entonces el factor
principal de la fuente del coronavirus era la sangre caliente, particularmente
de los murciélagos y pájaros. El coronavirus bovino se separó de la especie
equina coronavirus al final del siglo xviii. El coronavirus bovino y el
coronavirus humano OC43 se separaron en 1899. Otra estimación sugiere que el
coronavirus humano OC43 divergió del coronavirus bovino en 1890. El coronavirus
bovino y el canino respiratorio con el coronavirus divergieron de un ancestro
común en 1951. El ancestro común más reciente del coronavirus humano OC43 ha
sido fechado en la década de 1950. El síndrome respiratorio coronavirus de
Oriente Medio, aunque relacionado con varias especies de murciélagos, parece
haber divergido de estos hace varios siglos. El coronavirus de murciélago está
más estrechamente relacionado con el coronavirus del SARS, del que se separó en
1986.
Las partes que conforman la estructura general de los
coronavirus son, como en todos los virus animales, la envoltura y la
nucleocápside. En el caso de los coronavirus, en la envoltura se encuentra una
glucoproteína de membrana (M) de 20 a 35 kDa, que forma una matriz en contacto
con la nucleocápside, Además se encuentra en la envoltura la glucoproteína S,
de 180 a 220 kDa21, que forma las espículas, espigas o plepómeros responsables
de la adhesión a la célula huésped. En el caso específico del coronavirus SARS,
en sus espículas unos dominios de unión para receptores definidos dirigen la
adherencia del virus a su receptor celular, la enzima convertidora de
angiotensina 2 (ACE-2).22 Algunos coronavirus (específicamente los miembros de
Betacoronavirus subgrupo A) también tienen un pico más corto como proteína
llamada esterasa hemaglutinina
La replicación de los coronavirus comienza con la
entrada en la célula, momento en que pierde su envoltura, y el genoma de ARN se
libera en el citoplasma. El genoma del coronavirus tiene una caperuza metilada
en el extremo 5' (extremo cap'), y una cola poliadenilada (poly A) en el
extremo 3', dándole un gran parecido al ARN mensajero eucariota. Esto permite
que al ARN se le adhieran los ribosomas citoplasmáticos para su traducción. Los
coronavirus tienen también una proteína replicasa codificada en su código
genético, que le permite generar nuevas copias de su ARN sin necesidad de
transcribirse a ADN, usando los recursos de la célula huésped. Esta replicasa
es la primera proteína que se sintetiza ya que una vez que el gen que codifica
la replicasa es traducido (síntesis proteica), el proceso se detiene por un
codón de parada. Esto se conoce como una transcripción anidada. Cuando el
transcrito de ARNm solo codifica un gen, se conoce como monocistrónico. El
genoma de ARN se replica a cadena negativa y de ésta se forman copias positivas
de la que se traduce una larga poliproteína, que deberá ser escindida en las
distintas proteínas funcionales del virus. Los coronavirus tienen para ello una
proteasa denominada Mpro o 3CLpro que corta la poliproteína para dar lugar a
las proteínas víricas (maduración de la poliproteína). Esta es una estrategia
vírica para la economía genética, ya que le permite codificar un buen número de
proteínas con un número pequeño de transcritos a la vez que mejora la tasa de
fallos durante la ejecución de la ARN polimerasa. Dicha proteasa es un
objetivo de fármacos para impedir la replicación del virus.
Los coronavirus humanos fueron descritos por primera
vez en la década de 1960 en cavidades nasales de pacientes con un resfriado
común. Estos virus fueron nombrados posteriormente coronavirus humano 229E y
OC43. Otros dos miembros de esta familia han sido identificados, el HCoV-NL63
en 2004 y HKU1 en 2005. Los cuales circulan globalmente en la población humana
y causan aproximadamente un tercio de los casos de resfriado común. Al igual
que otros tipos de virus pueden causar enfermedades más graves del sistema
respiratorio como bronquilitis o neumonía especialmente en personas con
factores de riesgo, ancianos, niños y pacientes inmunodeprimidos. Además de
afecciones respiratorias también pueden causar enfermedades intestinales y
neurológicas.28
Existen registros de siete cepas de coronavirus
relacionados con enfermedades respiratorias en humanos (HCoV):
Coronavirus humano 229E
Coronavirus humano OC43
SARS-CoV
Coronavirus humano NL63
Coronavirus humano HKU1
Coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio
(MERS-CoV).
SARS-CoV-2 (2019-nCoV).2930
Después de la publicación del perfil de los brotes de
SARS en 2003, resucitó entre los virólogos un interés por los coronavirus.
Durante muchos años, los científicos sabían de solo dos coronavirus humanos
(HCoV-229E y OC43-HCoV). El descubrimiento de SARS-CoV añadió un tercer
coronavirus humano. A finales de 2004, tres laboratorios de investigación
independientes informaron del descubrimiento de un cuarto coronavirus humano,
nombrado NL63, NL, y coronavirus de New Haven simultáneamente por varios grupos
de investigación. Los tres laboratorios siguen discutiendo sobre cuál de ellos
descubrió el virus en primer lugar y por tanto tiene derecho a nombrarlo. A
principios de 2005, un equipo de investigación de la Universidad de Hong Kong
informó del hallazgo de un quinto coronavirus humano en dos pacientes con
neumonía. Lo llamaron coronavirus humano HKU1. El brote de neumonía 2019-20 en
Wuhan, China, llevó al hallazgo de un coronavirus nuevo, catalogado como
2019-nCoV por la OMS.
En 2003, tras el brote del SARS (síndrome respiratorio
agudo grave), que había comenzado en el año 2002 en Asia, y luego en otras
partes del mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un
comunicado de prensa indicando que un coronavirus de nueva identificación por
parte una serie de laboratorios era el agente causante del SARS. El virus fue
nombrado oficialmente como coronavirus del SARS (SARS-CoV). Más de 8.000
personas resultaron infectadas, alrededor del 10% de los cuales murieron.
En septiembre de 2012, se identificó un nuevo tipo de
coronavirus, llamado inicialmente coronavirus nuevo 2012, y ahora con el nombre
oficial coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV). La
Organización Mundial de la Salud emitió una alerta mundial poco después. La
actualización de la OMS el 28 de septiembre 2012 declaró que no parecía que el
virus se transmitiese fácilmente de persona a persona. Sin embargo, el 12 de
mayo de 2013, un caso de transmisión de humano a humano en Francia fue
confirmado por el Ministerio de Asuntos Sociales y de Salud de Francia. Además,
los casos de transmisión de humano a humano han sido reportados por el
Ministerio de Salud de Túnez. Dos casos confirmados parecen haber contraído la
enfermedad de su difunto padre, quienes se enfermaron después de una visita a
Qatar y Arabia Saudita. A pesar de esto, parece que el virus tiene problemas
para la difusión de humano a humano, ya que la mayoría de las personas que
están infectadas no transmiten el virus.
Para el 30 de octubre de 2013, había en Arabia Saudita
124 casos y 52 muertes. Después de que el Centro Médico Erasmus holandés
secuenció el virus, le dio un nombre nuevo, coronavirus humano-Centro Médico
Erasmus (HCoV-CEM). El nombre final para el virus es coronavirus del síndrome
respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV). En mayo de 2014 se registraron los
dos únicos casos de infección con MERS-CoV en los Estados Unidos, ocurrieron en
trabajadores de la salud que trabajaron en Arabia Saudita y luego se
desplazaron a Estados Unidos. Ambos individuos fueron hospitalizados
temporalmente y luego dados de alta. En mayo de 2015, un brote de MERS-CoV se
produjo en Corea del Sur, cuando un hombre que había viajado a Oriente Medio,
visitó 4 hospitales diferentes en el área de Seúl para tratar su enfermedad.
Esto provocó uno de los mayores brotes de MERS-CoV fuera del Medio Oriente. En
diciembre de 2019, 2.468 casos de infección MERS-CoV habían sido confirmados
por medio de pruebas de laboratorio, casos de los cuales 851 fueron mortales,
una tasa de mortalidad de aproximadamente el 34,5%
El coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave
(SARS-CoV-2)44 es un tipo de coronavirus causante de la enfermedad por
coronavirus (COVID-19). Fue inicialmente llamado 2019-nCoV (en inglés
2019-novel coronavirus). Fue descubierto y aislado por primera vez en Wuhan,
China, tras provocar la pandemia de enfermedad por coronavirus de 2019-2020.
Parece tener un origen zoonótico, es decir, que pasó de un huésped animal a uno
humano.
El genoma del virus está formado por una sola cadena
de ARN, por lo que se clasifica como ARN monocatenario positivo. Su secuencia
genética se ha aislado a partir de una muestra obtenida de un paciente afectado
por neumonía en la ciudad china de Wuhan. Fue detectado por primera vez en
diciembre de 2019. No se conoce el mecanismo exacto de transmisión, pero se
cree que puede producirse el contagio de una persona a otra mediante las gotas
de saliva expulsadas a través de la tos y el estornudo o al espirar. Puede
provocar enfermedad respiratoria aguda y neumonía grave en humanos.
Actualmente, no hay ningún tratamiento específico
aprobado oficialmente, pero es posible que se puedan utilizar los antivirales
existentes.
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